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Fondo de garantía para créditos laborales

Diputado Edgardo Rodríguez

Con las barras llenas de trabajadores organizados, aprobamos la ley que crea un Fondo con el cual se pueden pagar los créditos laborales impagos por empresas que incumplen con ese deber.

Todos conocemos casos en los que una empresa cierra y al hacerlo, ni siquiera paga el despido, los aguinaldos o licencias pendientes; es más, en algunos casos ni siquiera han venido pagando los últimos meses de sueldo.

En estos casos el trabajador sufre por partida doble: pierde el trabajo y , encima, no se le paga lo que le corresponde.

Sabido es que los llamados créditos laborales son prioritarios a la hora del cobro. Es decir, tienen prioridad frente al derecho a cobro que tienen otros acreedores de la empresa insolvente.

Y si bien el trabajador puede embargar los bienes que pueda tener la empresa que cesa su actividad y luego de ejecutado el embargo podría cobrar su dinero, se constata en la práctica que ese proceso es largo en el tiempo, y que muchas veces los bienes que quedan, no alcanzan a cubrir los créditos laborales. Tampoco la ley de concursos asegura una solución al asunto.

Son muchos los casos en que una empresa cesa su actividad y no se hace responsable por lo adeudado a los trabajadores, sin que existan bienes en cantidad suficiente para que los trabajadores puedan cobrar lo suyo. No han faltado casos en que se funde una empresa, pero antes, el o los patrones la han “vaciado” y luego se instalan bajo nueva forma jurídica; es lo que que comúnmente conocemos como empresas fundidas y patrones ricos.

Y en el medio, los trabajadores. Que lo único que poseen es su fuerza de trabajo.

LARGA HISTORIA

Desde el año 1986 se viene planteando la necesidad de atender a este problema. Se presentaron infinidad de iniciativas y ha sido una reivindicación permanente del movimiento obrero organizado. La última de esas iniciativas la tomaron los diputados Puig y Reutor. A partir de allí el Poder Ejecutivo, y en especial el ministro Murro, se involucraron y se termina redondeando una solución.

EL FONDO

Se financiará con el aporte patronal del 0,025 %. En la práctica a los patrones no les cambiará nada, debido a que una ley que votamos hace unos días, les rebajó el aporte al Fondo de Reconversión Laboral en el mismo porcentaje, de tal manera que seguirán pagando lo mismo.

Cuando se produzca el cierre de una empresa, y si esos patrones no pagan los créditos laborales de sus empleados , éstos tendrán, a partir de ahora, además de las herramientas que ya disponían (embargo de los bienes disponibles , participación en el proceso concursal, etc), esta nueva herramienta para poder hacerse del dinero que les corresponde y que muchas veces es un dinero totalmente insuficiente para enfrentar los compromisos familiares (a veces préstamos y deudas que se han venido generando), en un momento en que el empleo y el salario mensual ya no estará. Este tipo de fondos existen en muchos países de Europa y de América y son financiados de la misma manera.

Para quienes deseen profundizar en la temática, pueden acceder al texto de la ley, donde se detalla una serie de aspectos de procedimientos y de requisitos a cumplir (por ejemplo, no pueden acceder al Fondo empleados que son parientes directos del patrón).

COHERENCIA

La creación de este FONDO ANTE LA INSOLVENCIA PATRONAL es un paso más que da el gobierno en el sentido de tener relaciones laborales más justas, más equilibradas y sostenibles.

En los últimos 13 o 14 años hemos aprobado y están en práctica, una enorme cantidad de leyes y medidas concretas que van en igual dirección. Nos interesa que funcionen las empresas, nos interesa que exista inversión, pero también nos interesa que se respete el derecho de los trabajadores. Mientras en otros países, como Brasil , Argentina o Paraguay, se han venido recortando los derechos laborales (mientras se descalabran sus economías y no aparece la bendita inversión), nosotros hemos apostado a mejorar las relaciones laborales y a hacerlas más equilibradas, reconociendo los derechos de la empresa, pero también los del trabajador, que, en dsta relación , siempre es la parte más débil. Y no ha caído la inversión, ni se ha descalabrado la economía.