El ex tupamaro Héctor Amodio Pérez, absuelto por la Suprema Corte de Justicia, acusó al expresidente Mujica de inventar una historia falsa, y lo sindica como colaborador con los militares
MONTEVIDEO (Uypress) – El ex tupamaro Héctor Amodio Pérez, que fuera absuelto recientemente por la Suprema Corte de Justicia, acusó al expresidente Mujica de inventar una historia falsa, y lo sindica como colaborador con los militares.
Héctor Amodio Pérez, sindicado como el principal traidor a la organización por sus excompañeros del MLN – Tupamaros, acusó al expresidente José
Mujica de haber colaborado con las Fuerzas Conjuntas y entregar a compañeros.
«Mujica entregó a todo el Cerro y el Paso de la Arena, botella de grappa mediante», dijo Amodio en declaraciones realizadas este miércoles en el programa Inicio de Jornada de Radio Carve.
Yo conozco la historia de la detención de Mujica, me la han contado militares que participaron de su detención, y es ridícula», afirmó. Según Amodio
«es mentira» que Mujica fuera torturado mientras estuvo detenido, antes del golpe de Estado de junio de 1973. «A Mujica no lo tocaron», afirmó.
«A Mujica lo detienen en Florida, entregado por Lucía (Topolansky) al Batallón. El capitán (Carlos) Calcagno lo sienta a la mesa y le dice ‘bueno Pepe,
aquí tenemos dos caminos: o nos contás lo que sabés o ya sabés lo que pasa’.
Mujica dijo ‘bueno, servime una grappa’. Se tomó un grappa, se tomó dos y entregó a toda la gente que conocía del Cerro y del Paso de la Arena», relató Amodio Pérez.
«Yo admito que colaboré», dijo Amodio, «como colaboraron todos. La única diferencia es que yo lo admito».
Y ratificó: «Colaboraron todos: el Ñato(Fernández Huidobro), Mujica».
«Toda la historia de Mujica es falsa: no fue torturado, colaboró con los militares en la fabricación del ‘golpe bueno’», dijo y aseguró que los dirigentes presos estaban dispuestos a «dar un golpe ‘bueno’, preventivo contra los ‘malos’», quienes finalmente dieron el golpe de Estado.
«¿Por qué Marenales se enfrentó a Mujica, Fernández Huidobro y Rosencof?» porque él seguía defendiendo la tesis de que no los torturaron. Él
sabe, Marenales sabe que no los torturaron. Lo mismo que a él. No los tocaron», afirmó.
Amodio también dijo que Wilson Ferreira Aldunate estaba vinculado al «golpe bueno» de carácter «peronista» que planeaban militares y tupamaros.
Según su relato, el militar que encabezó ese intento de «golpe bueno» fue el coronel Ramón Trabal, quien posteriormente «es acusado por sus viejos
compañeros de armas de traidor».
Luego del golpe, Trabal fue designado como agregado militar a la Embajada de Uruguay en Francia y en diciembre de 1974 fue asesinado en circunstancias que nunca se esclarecieron.



