Mantén la cocina limpia. Aunque parezca una misión imposible tener la cocina impecable, este tip básico puede ayudar a evitar que los olores de los alimentos se adueñen de ese espacio.
Tira los desperdicios en la basura, no dejes que se acumulen los platos e implementos de la cocina en el fregadero ni permitas que la grasa se pegue en
la sartén.
Aunado ello, es importante que la heladera no sea el foco de mal olor, fácilmente puedes limpiarla con agua y vinagre.
Elimina el olor a grasa y procura que tampoco huela a basura. Después de cocinar algún alimento es normal que el olor a grasa se esparza.
Para evitar esto, vierte dos tazas de vinagre blanco en una olla sobre la estufa, luego de terminar de cocinar. El vinagre suele absorber los olores de grasa
que se quedan en el ambiente.
También puedes hervir en una olla: agua, cáscaras de naranja y vinagre, esta combinación ayuda a sacar la grasa que está impregnada en sartenes y
ollas. Por otro lado, saca la basura antes de que se llene por completo, y si realizas pescado o alimentos con olores fuertes retira los restos de manera
inmediata.
Crea un aroma agradable. Promueve los buenos olores en ese espacio. ¿Cómo lo puedes hacer? colocando algunos granos de café en un plato y poniéndolos sobre la nevera. También puedes sumergir dos bola de algodón en esencia de vainilla y dejar cada mota en un rincón de la cocina.




