El Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) anunció la flexibilización del protocolo para las clases presenciales, luego de recibir un informe del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) que se expresaba en esa dirección.
La directora general del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) Graciela Fabeyro dijo que los cambios empezarían a ser implementados a partir de ayer miércoles. El protocolo para centros educativos pasará a aceptar una distancia de un metro entre los alumnos de Educación Inicial y Primaria. Sin embargo,
en Educación Media y Terciaria se mantiene el metro y medio de distancia.
El presidente del Codicen, Robert Silva, señaló que los cambios tienen como objetivo ir «avanzando» en la presencialidad, «en la medida
que cada uno de los centros educativos, cumpliendo el protocolo, pueda ir convocando a los niños, dependiendo de sus particularidades».
También se modifica las directivas sobre el uso de tapabocas. Los niños no estarán obligados a usar mascarilla, siempre que mantengan una distancia de al menos un metro y medio. No obstante, el uso de mascarilla será obligatorio para niños mayores de seis años que mantengan una distancia de un metro o
que estén entrando o saliendo del centro educativo. También se recomienda su uso para los viajes en camionetas u otros medios de transporte.
Ambas medidas apuntan a ampliar la presencialidad en las escuelas, que en agosto pasó a ser de 4 horas en Educación Inicial y Primaria y de 6
horas en los niveles superiores.
El presidente del Codicen destacó que se exhortará a aumentar la ventilación en los centros educativos, teniendo en cuenta que la temperatura irá en aumento hasta el final del ciclo. También se recomienda que se haga la mayor cantidad de actividades al aire libre, siempre que el estado del tiempo lo permita.
Respecto a los actos de fin de curso, el Codicen resolvió que, «con carácter protocolar», se llevarán a cabo en sexto año de Primaria, tercero de
liceo y tercero de bachillerato. «También autorizamos la posibilidad de hacer acto de cierre de curso para los otros años educativos» dijo Silva y añadió que así se hará «para posibilitar un cierre del año de la mejor manera posible pero respetando los protocolos de aplicación».
Hora antes de que el Codicen anunciara la decisión de flexibilizar el protocolo, el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) coordinado por Rafael Radi, Fernando Paganini y Henry Cohen, emitió un comunicado en el que recomienda que se retome la presencialidad en las escuelas de todo el
país, en mayor medida de lo que ocurre actualmente. El documento, explicaron los científicos en la nota, fue elaborado en base a un pedido realizado por el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP).
«Si consideramos la salud en su acepción integral de bienestar físico, mental y social, y ante la evidencia generada hasta ahora en el transcurso de la pandemia, parece claro que el riesgo de daño por no acceder a las clases presenciales es mayor al de un eventual contagio por concurrir a la escuela», expresó el
GACH.
En el documento se reitera que se ha comprobado que «los niños se contagian y enferman de Covid-19 en menos proporción que los adultos» y, cuando lo hacen «presentan con mayor frecuencia casos leves o asintomáticos. Son excepcionales los casos graves».
«Las escuelas, más que contribuir a la transmisión del Covid-19, reflejan la transmisión comunitaria. Los datos recopilados a nivel mundial han demostrado que las escuelas pueden reabrir de manera segura cuando la transmisión comunitaria es baja, y que incluso en lugares con transmisión comunitaria
en aumento, los brotes en las escuelas fueron poco frecuentes en especial si se tomaban precauciones para reducir la transmisión», expresaron los expertos.
Por otra parte, también se hizo referencia a la medida de distanciamiento físico especificada en los protocolos que el Consejo Directivo Central (Codicen) se prepara a flexibilizar. «La posible disminución de 1,5 metros a 1 metro entre los niños en clase es eventualmente factible en la medida que se refuercen las otras
medidas de intervención no farmacológicas», explicó el grupo.
«El reintegro de la presencialidad plena requiere de la adecuada gestión de riesgo por los actores involucrados y la sociedad toda», agregó.





