La brasileña Serrana, situada en el interior del estado de São Paulo (sureste), es un pequeña ciudad dormitorio de unos 45.000 habitantes, que pasaría totalmente desapercibida si no fuera porque desde hace unas semanas es el escenario de un inédito experimento sobre
la eficacia de la vacuna contra el covid-19. El objetivo es vacunar a todos sus vecinos lo antes posible.
El Instituto Butantan, que trabaja con la vacuna de laboratorio chino Sinovac, la «Coronavac», está detrás del llamado «proyecto S», que de momento ya ha logrado una conquista importante: vacunar con la primera dosis al 97,3 por ciento de la población objetivo, según explica a Sputnik el hematólogo del
Hospital Estadual de Serrana, Pedro Garibaldi.
Todo empezó a mediados de febrero: la ciudad se dividió en 25 áreas y en cuatro grandes grupos de población: azul, verde, amarillo y gris, que han ido
vacunándose paulatinamente. Todos los vecinos fueron censados previamente para evitar un aluvión de personas de ciudades vecinas en busca de la vacuna.
En Brasil, en estos momentos la población vacunada con la primera dosis ronda el cinco por ciento; en Serrana, en cambio roza el cien por cien de los habitantes, algo que los impulsores del proyecto no esperaban.
FUERTE ADHESIÓN
«Está por encima de nuestras expectativas, pensábamos que llegaríamos a un 80-85 por ciento de vacunados, pero parece ser que las personas ya confían
un poco más en la vacuna, se ha ido ese miedo y cada vez se ha visto más claro que son la solución», comenta Garibaldi, y es que parte de informaciones científicas, el estudio también quería analizar aspectos sociológicos, como la adhesión de la población a las vacunas.
La segunda dosis de la vacuna ya se está empezando a aplicar desde este semana, y se calcula que a finales de abril Serrana estará totalmente
inmunizada. Es entonces cuando se podrán sacar conclusiones sobre el impacto de la vacuna en la transmisión del virus.
También en aspectos poco estudiados hasta ahora, como por ejemplo el efecto que tiene la inmunidad general en la población que no se ha vacunado
(menores de 18 años, embarazadas, personas con una enfermedad activa, etcétera).
Hace tiempo que los investigadores detectaron en Serrana la variante del nuevo coronavirus de Manaos, que según varios indicios tienen un índice
mayor de transmisibilidad. El experimento también arrojará conclusiones sobre la resistencia de la «Coronavac» ante esta cepa, sobre todo en un momento crítico como el que atraviesa la ciudad en estos momentos.
MOMENTO CRÍTICO
El hospital de Serrana tiene todas sus camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) llenas y toda la región vive estos días un confinamiento casi total
para impedir que haya más contagios. Garibaldi recuerda que la inmunidad tan sólo se consigue después de 15 días tras la segunda dosis, por lo que la actual
campaña de vacunación no consiguió evitar esta situación.
No obstante, confía en que esta situación extrema pueda arrojar resultados interesantes en el experimento: «Estamos desafiando a la vacuna. Ahora
estamos en el mayor pico de transmisión y con el peligro de las nuevas variantes, lo bueno del estudio es que veremos si la vacuna consigue combatir en
estas circunstancias», apunta.
Los resultados se contrastarán con la situación de las ciudades de los alrededores, donde todavía hay muy pocas personas vacunadas.
Según los resultados de los ensayos clínicos presentados por el Instituto Butantan en enero, la eficacia global de la vacuna «Coronavac» es del 50,38 por
ciento, aunque asciende al 78 por ciento en casos leves y es del cien por cien en casos moderados, lo lo que significa que la vacuna protege de complicaciones más severas y muertes.
Esta es la vacuna que se está usando de forma mayoritaria en Brasil, aunque en menor medida también se están aplicando dosis de la vacuna contra el
covid-19 desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca.
(Sputnik)





