Uno de los focos está puesto en los índices de medición, que constituyen una fuerte referencia para las decisiones y planes de gobiernos y de
otras entidades en el país.
Los índices que están en proceso de cambio de base son cinco: el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el Índice Medio de Salarios (IMS), el Índice
de Volumen Físico de la Industria Manufacturera (VFIM) y el Índice de Precios al Productor de Productos Nacionales (IPPN) y el Índice de Costo de la Construcción (ICC).
“Algunas de esas bases tienen más 10 o 15 años y hemos realizado encuestas más recientemente que van a permitir contar con datos para actualizar los índices”, dijo Diego Aboal, director técnico del INE, en el acto de presentación del Plan Estratégico 2020-24 del organismo, el cual contó con la presencia
del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, y del director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Isacc Alfie. Hoy en día, el desafío más grande que enfrenta el INE es el censo de 2023.
El instituto también incorporará más tecnología, está trabajando en una nueva línea de pobreza por el método de ingresos, lanzará un Geo Portal –
que va a permitir ver las estadísticas locales desagregando un mapa en colores- y revisará la Encuesta de Consumo de Hogares, también con la
meta de actualizarla.
Hoy en día el índice de pobreza se basa en canastas de consumo de 2005 y 2006, por lo que incorporará la data de las canastas de 2016 y 2017.
En ese renglón, también están trabajando en indicadores de pobreza multidimensional, por lo que habrán dos mediciones que se publicarán en forma paralela a partir del próximo año. Una estará basada en el consumo y será similar a la actual, y la otra incluirá otros indicadores vinculados a necesidades básicas de la
población, anunció Aboal.
Asimismo, el INE ha ajustado la Encuesta de Expectativas Empresariales con una nuevamuestra y mejores procesos, y están reflotando INEduca, un programa
que busca la difusión de la cultura estadística en escuelas, entre otras iniciativas.
Aboal señaló que este plan estratégico es un “hito” para el organismo.
El presupuesto previsto para el mismo es de $ 550 millones (unos US$ 12 millones), monto que fue solicitado al Parlamento.
EN EL FUTURO, NO MÁS VISITAS
La mayoría de los objetivos del plan estratégico están previstos para esta administración, aunque hay algunas líneas de trabajo más a largo plazo. “La meta 2030 es llegar a realizar censos basados en registros administrativos, para que no tengamos que ir más a golpear puertas”, dijo Aboal.
Actualmente los encuestadores van puerta por puerta para recoger la data, aunque lo hacen cada vez menos dado que se apalancan mucho
en encuestas telefónicas.
“En el futuro no será necesario ir más a las casas ni llamar por teléfono, sino que el INE tendrá la información que la gente da a los distintos organismos, como el BPS, Mides, etc., en forma cotidiana”, explicó.
Por lo pronto, la Encuesta de Hogares de este año tendrá una primera etapa de visita presencial y luego se va a seguir haciendo encuestas durante varios meses
a la misma familia vía telefónica. Los cambios en los procedimientos serán graduales.
Para el plan de modernización, el INE cuenta con el apoyo o asesoramiento de organismos internacionales, como la Cepal, OIT y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Los desarrollos tecnológicos se hacen con técnicos inhouse (en casa). El INE prevé la contratación de
personal en el marco de fortalecimiento de su estructura, anunció Aboal.
APOYOS Y AMENAZAS
El Plan Estratégico del INE consigna las amenazas que enfrentan en este momento, que son: pandemia por el coronavirus, restricciones presupuestas, migración del personal calificado a otros empleos fuera del INE, y limitaciones legales para el pago de compensaciones e incremento de valor hora de trabajos especiales. En el evento, el presidente Lacalle Pou destacó la importancia de las estadísticas para el país y del censo 2023. Alfie, por su parte, expresó el apoyo de la OPP al INE.
El Observador





