Hay que meditar las acciones humanas y el cariz que asumen en nuestro país, en las cuales la ideología, en cierta clase de personas, son más importantes que el bien común.
Es posible verlo a diario en las contradicciones que se cometen al expresar una conjetura como ley y al corto plazo, lo opuesto. Con una
constancia de actuar de manera contraria al gobierno del presente.
Lleva entonces a prestar atención, a modo de ejemplo, luego de cada aglomeración humana llevada a cabo y con total desaprensión al momento que se
vive, su resultado está plasmado en el aumento desmedido de la infestación viral de la Pandemia Mundial. Situaciones que se han reiterado
oportunamente y cuyo efecto es notorio: Provocar la represión incitada por acciones de extrema violencia, buscando conseguir así, un mártir.
¿Es sólo la ideología?
NO, se suma una impronta nacional que ha hecho pie en los uruguayos, gracias a la destrucción de la familia y de la enseñanza: la ignorancia.
Sirviendo de base al populismo, QUE PRETENDEN arraigar entre nosotros. Contextos observables en países que ya han sucumbido o están en vías de hacerlo, con la experiencia caracterizada por la ruina y éxodo de quienes pueden irse a otros países.
Vale la pena recordar lo que nos cuenta la historia desde el nacimiento de la Patria, donde ya Artigas fundó una biblioteca. No lo hizo pretendiendo adeptos NO, ¡Lo hizo para sacar a la gente de la ignorancia!: para INSTRUIRLA.
¿Qué vemos hoy? El freno a los cambios en la enseñanza en cada uno de sus niveles, siendo inequívoco el desastre causado ya a varias
generaciones de uruguayos. La espiral de decadencia en la sociedad, trae la sombra del enfrentamiento entre hermanos, con el rastro de
quienes intentaron derrocar la democracia.
Los fracasos, o no sé cómo denominarlos, en el manejo de dineros públicos que han comprometido la economía. Sumados los desvíos por perniciosos manejos sociales, que han llevadoa la detección de una línea de pobreza extrema, quienes afloraron en estos momentos de pandemia.
No solo eso, sino emprendimientos faraónicos que se sabían destinados al fracaso desde su origen, pero, sí, crearon numerosos cargos y, como consecuencia, desestabilizaron más el erario público.
Finalizando, como si fuera una premonición, el monumento erigido en homenaje a los presos políticos en ruta 1, hace poco tiempo, fue derrumbado por las fuerzas de la Naturaleza en estos días. Una expresión más de que las cosas se desploman por carecer de base sólida y de una construcción duradera…
Tomándolo como ejemplo. ¿No será que las mentiras, a pesar de repetirlas, finalmente no son consentidas por la ciudadanía y caen por su propio peso?
Dr. Carlos Sarroca Solé – Médico Cirujano Exdirector del Hospital Militar del la República




