Uno de los principales productos de belleza que tienen mucho éxito debido a su usabilidad y su eficacia son los exfoliantes. ¿Sabías que también puedes prepararlos tú misma?
. Estos productos se emplean como mascarilla y, al removerlos y eliminarlos con agua de la piel, nos llevamos también los restos de suciedad que se acumulan durante mucho tiempo haciendo que nuestra piel luzca con menos brillo y menos vida. El exfoliante posible también realizarlo en casa de una forma totalmente natural y conociendo los ingredientes naturales que lo forman
El exfoliante casero más sencillo de realizar
Si no dispones de mucho tiempo pero quieres exfoliar tu piel de un modo sencillo y rápido con ingredientes que seguro que vas a encontrar en tu armario, mezcla aceite de oliva con azúcar y, con la masa resultante, la aplicas por toda la cara, realizando suaves masajes para eliminar la suciedad de la misma. Posteriormente, elimina los restos con abundante agua y un jabón neutro. Posteriormente, aplica crema hidratante para finalizar la limpieza facial y para que la piel se nutra tras la exfoliación.
Exfoliante casero de banana y azúcar
Este exfoliante es perfecto para las personas con las pieles más grasas. La clave está en machacar una banana y mezclarla con azúcar. Cuando tengamos hecha la mezcla deberemos extenderla por las superficies del cuerpo o la cara que deseemos exfoliar para posteriormente masajear la zona. Finalmente, eliminamos la mezcla con agua tibia.
Exfoliante casero de limón y avena
Si queremos mantener una piel sana, hidratada y muy suave, es imprescindible que optemos por exfoliar la superficie de nuestra piel cada 15 días aproximadamente. De este modo mantendremos la piel limpia hasta la próxima exfoliación. Para este peeling natural necesitaremos avena, medio limón y azúcar. Tras mezclar todos los ingredientes deberemos extender la mezcla por toda la cara haciendo especial hincapié en las zonas más problemáticas de acumular puntos negros y espinillas: la nariz, la barbilla y la frente. Si sentimos que hay mucha suciedad acumulada podemos optar por utilizar un cepillo de dientes para limpiar más a fondo.
Exfoliante casero de café
Basta con el café restante de la cafetera que hayamos utilizado y se nos haya quedado debajo. Se trata de, una vez estemos en el interior de la ducha, coger el café en polvo y, con él, realizar suaves masajes por las piernas, los brazos, la espalda e incluso la cara. Es un modo perfecto de hacer un peeling natural y remover la suciedad que se queda incrustada así como las pieles muertas. Además, se quedará sobre la piel un suave aroma a café.
Utiliza la miel también como exfoliante
Si realizamos una mezcla con miel y azúcar conseguiremos una mezcla que, aparte de dejar un aroma inigualable y una suavidad perfecta en nuestra piel, nos ayudará a eliminar la suciedad y los puntos negros causados por la contaminación a la que nos exponemos diariamente así como los restos de maquillaje que permanecen en nuestra piel.





