Cómo nos afecta el distanciamiento social, cuales miedos nos genera, las preocupaciones y sensaciones que se viven en este contexto, son dudas que tratamos de despejar en un diálogo con el psicólogo Ernesto Martín
Santana Peraza.
«Es importante tener clara la diferencia ente el aislamiento y el distanciamiento social. En esta situación de emergencia y con las medidas que se están tomando, puede suceder que se comience a perder a las conexiones
que tenía y esto puede ser porque los espacios en los que habitualmente se juntaba con otros –ya sea
en el deporte, en la iglesia, en una plaza– empiezan a perderse y ahí no solamente nos distanciamos. Un factor protector importante es estar conectado, entonces quedamos aislados y quedamos en soledad. En soledad
no es lo mismo que estar solos, a veces estas personas son las que pueden mantener conexiones con
personas que están en familia y sin embargo se sienten en soledad. Esto trae aparejado un montón de síntomas que ya que estaban presentes, o potenciar algunos que no sabíamos que teníamos.
Tenemos la incertidumbre de cuándo va a terminar, día a día surgen cosas, cuesta saber qué sucederá dentro de tres meses termina y probablemente Sobre la información que circula y la probabilidad de que llegue el virus a Tacuarembó empieza a generar muchos miedos, miedos a la enfermedad y miedo a la cercanía, no es lo mismo cuando estaba en China a cuando está en Uruguay y en nuestro departamento. Puede llevar a la paranoia.
Otro factor son los problemas económicos, miedo a la escasez de recursos, la escasez de trabajo. No podamos contar con la seguridad económica que teníamos y acá se ve bien cómo se entreteje esto de lo psicológico lo económico y lo social porque claramente somos uno, nos termina afectando de muchas formas según», explicó el psicólogo Santana Peraza.
¿Cómo afecta esta situación según las edades?
—Actualmente a los niños y niñas se les puede explicar la situación y veces lo entienden más de lo que nosotros creemos, pero con el cuidado de no transmitirle la paranoia. Hablar más de la enfermedad y que se pueden morir o enfermar es más del mundo de los adultos, al mundo de los niños hay que transmitirle como ellos lo pueden
comprender los mensajes.
En los adolescentes, locaracterístico de la etapa es la rebeldía y también sería como preocupante
que no apareciera. Esto de querer conectarse, querer salir, de mantener la red es muy importante pero también estamos en este mundo justamente de redes sociales en los cuales, dentro de todo se puede mantener la comunicación digital y negociar en el término de lo posible de cómo van a poder vincularse. También en
este contexto de aislamiento van a aparecer en algunos el aislarse en el cuarto, no querer salir, no querer contactar con la familia y eso es entendible que pase ahora también tiene que haber un esfuerzo de la familia de
reconectar. Limitar el uso de dispositivos electrónicos, es importante y más importante es ofrecer alternativas, como juegos, lectura, deporte en casa.
En el caso de los adultos, en este contexto se puede reflexionar que, toda crisis ofrece esa posibilidad de explorar alternativas nuevas. Muchos adultos ahora están sin trabajo sin ningún empleo o en el seguro, con incertidumbre y eso también genera muchísimos malestar. Hay que intentar en el presente reestructurar, armar una
rutina, recordemos que sí perdimos el trabajo que es un gran estructurador de nuestra vida, debemos reestructurar lo que hacemos a diario.
Muchos de los hábitos que debemos desarrollar en este distanciamiento, probablemente se consoliden por bastante tiempo, entonces intentemos por lo menos que sean lo más saludables posible.
Una de las características que viven muchos de los adultos mayores es la soledad. Este distanciamiento lo que hizo fue poner en relieve la vulnerabilidad que tenemos, una población muy envejecida en Uruguay el 20%
tiene más de 60 años y adultos mayores sobre todo mayores de 80 años que muchas veces se conectan a través de la idea a la iglesia a comprar algo el supermercado, en un centro de salud, en la asociación de jubilados.
Ahí se entablaba el tema social, el diálogo, la escucha, lo que necesita del otro no saber que hay un otro que en algo se interesa por mí. ¿Entonces qué pueden hacer los adultos mayores?, es identificar a las personas que justamente de alguna forma le alegran el día, esas personas que puedo llamar y conectarme a través de las redes
sociales, evitar las noticias y aumentar el contacto con las personas vincular. Hablar, mostrarnos mal si estamos mal.
Mientras vivimos esto, intentar conectarse con lo más posible y también conectarnos con nosotros
mismos porque la soledad no se expone alguien que a veces a lo intolerante que somos nosotros mismos. Nos vemos al propio espejo y estamos solos entonces hay que conectar con las emociones
poder identificarla.
¿Cómo manejamos la ansiedad que lleva el estar en casa?
—Aquellas personas que anteriormente tenían alguna dificultad de salud mental, como para aquellos con algunos síntomas como dificultades en el sueño, ansiedad. La dificultad en el sueño genera más ansiedad, cansancio, síntomas depresivos, entonces hay que evitar entrar en ese círculo. Por ejemplo la higiene del
sueño es súper importante, más o menos acostarse a la misma hora, evitar el celular u otro dispositivo electrónico antes de dormir. Los ataques de pánico tienen muchas particularidades en este
momento porque también se dan en las personas que están solas y que no tiene que no tiene nadie que los contenga. Es importante la respiración para los ataques de pánico, también seguir conectándonos con las redes
que son importantes que puede ser amigos, familiares, pareja, el terapeuta. Los ataques de pánico se generan cuando uno no sabe, entonces es importante identificar lo que pasó antes, qué pasó después y poder ir viendo los factores de protectores.
Ponernos en contacto con personas significativas para nosotros, hacer cosas que me gustan como el arte, meditar, yoga siempre por algo que nos guste hacer y que disfrutemos importante para poder salir de esta situación.




