Y La institución Atatea atraviesa un momento complejo, la pandemia a limitado sus acciones, como beneficios para recaudar fondos y mantener así los gastos de su centro.
ATATEA tiene como misión difundir a la población en general todo lo relacionado al Trastorno
del Espectro Autista, eso incluye información, tratamientos e investigaciones en TEA. Así lo han hecho desde su formación. Son más de 10 los niños y adolescentes que concurren a su centro a realizar los tratamientos
correspondientes, esto insume un costo importante, reciben colaboraciones de instituciones de nuestro medio pero no alcanza.
Están manteniendo reuniones con organizaciones del medio, jerarcas y referentes sociales con el fin de coordinar acciones que permitan generar ingresos y así sustentar el centro.
El Director de Desarrollo Social, Sergio Porcile ha informado de la reunión mantenida por madres de ATATEA:» La
Dirección General de Desarrollo Social (IDT) llevó adelante reunión con grupo de padres representantes de ATATEA (Asociación de Tacuaremboenses del Trastorno del Espectro Autista), buscando junto a dicha
institución trazar estrategias para poder cubrir las necesidades de su Centro Terapéutico. Estando en dicha instancia el Edil Matías Guillama, quien mostró su sensibilidad y disposición a contribuir en dicho esfuerzo».
Información sobre TEA y la importancia del tratamiento adecuado TEA es un trastorno físico ligado a una biología y una química anormales en el cerebro. Las causas exactas de estas anomalías se desconocen.. Algunos médicos
creen que el aumento en el número de niños con TEA es debido al mejor diagnóstico y a las nuevas definiciones de TEA.
La mayoría de los padres de niños con TEA sospechan que algo no está bien cuando el niño tiene 18
meses y buscan ayuda hacia los 2 años de edad.
Los niños con TEA se caracterizan por presentar problemas en: Juegos actuados, Interacciones sociales, Comunicación verbal y no verbal.
Algunos niños parecen normales antes del primer o segundo año de vida y luego presentan una regresión súbita y pierden las habilidades del lenguaje o sociales que habían adquirido con anterioridad. Los síntomas pueden variar de moderados a graves. Una persona con autismo puede: ser extremadamente sensible en cuanto a la vista, el oído, el tacto, el olfato o el gusto. Experimentar angustia inusual cuando le cambian las rutinas.
Efectuar movimientos corporales repetitivos.
Mostrar apegos inusuales a objetos. Los problemas de comunicación pueden abarcar: es incapaz de iniciar o mantener una conversación social. Se comunica con gestos en vez de palabras. Desarrolla el lenguaje lentamente o no lo desarrolla en absoluto. No ajusta la mirada para observar objetos que otros están mirando. No se refiere a sí mismo correctamente.
No señala para dirigir la atención de otras personas hacia objetos. Repite palabras o memoriza pasajes, como comerciales. Interacción social: no hace amigos. No participa en juegos interactivos.
Es retraído. Es posible que responda al contacto visual o a las sonrisas o puede evitar el contacto
visual. Puede tratar a otros como si fueran objetos. Prefiere pasar el tiempo solo y no con otros. Muestra falta de
empatía. Respuesta a la información sensorial: no se sobresalta ante los ruidos fuertes. Presenta aumento o disminución en los sentidos de la visión, el oído, el tacto, el olfato o el gusto. Los ruidos normales le pueden parecer dolorosos y se lleva las manos a los oídos. Puede evitar el contacto físico porque es muy estimulante o abrumador. Frota superficies, se lleva objetos a la boca o los lame. Parece tener un aumento o disminución en la respuesta al dolor. Juego: no imita las acciones de otras personas. Prefiere el juego ritualista o solitario. Muestra poco juego imaginativo o actuado.
Comportamientos: actúa con ataques de cólera intensos. Se dedica a un solo tema o tarea. Tiene un período de atención breve.Tiene intereses muy restringidos. Es hiperactivo o demasiado pasivo. Muestra agresión
a otras personas o a sí mismo. Muestra gran necesidad por la monotonía.
Utiliza movimientos corporales repetitivos. A todos los niños se les debe practicar un examen rutinario para la evaluación del desarrollo en las consultas con el pediatra. Es posible que se necesiten exámenes adicionales si existe alguna preocupación por parte del médico o de los padres.
Esto es particularmente cierto cuando el niño no alcanza cualquiera de los siguientes hitos del desarrollo del lenguaje:
Balbucear hacia los 12 meses.
Hacer gestos (señalar, decir adiós con la mano) hacia los 12 meses. Decir palabras aisladas hacia los 16 meses.
Decir frases espontáneas de dos palabras hacia los 24 meses (no sólo la repetición de lo que oye).
Perder cualquier habilidad social o del lenguaje a cualquier edad.
En este momento, no existe cura para el TEA.
La intervención temprana, apropiada e intensiva mejora en gran medida el pronóstico de la mayoría
de los niños pequeños con TEA. La mayoría de los programas se basan en los intereses del niño
en un programa de actividades constructivas altamente estructurado. El mejor plan de tratamiento puede utilizar una combinación de técnicas que abarcan: Análisis del comportamiento aplicado, Medicamentos, Terapia
ocupacional, Fisioterapia, Terapia del lenguaje y del habla.
Con la terapia adecuada, muchos de los síntomas de TEA se pueden mejorar. La mayoría de las personas con TEA siguen teniendo algunos síntomas durante todas sus vidas, aunque son capaces de vivir con sus familias o en la comunidad.





