No sé si es el mejor o es el peor de los momentos para pedir la ayuda de los lectores. La ayuda no es para mí, sino para un proyecto que creo vital para el periodismo. Pero antes déjenme decir cuál es el problema: internet está reinventando y acabando con el periodismo.
De un lado está la maravilla de las múltiples voces, de las redes sociales y de la información que abunda más que nunca. Pero del otro lado están la falta de rigor, las falsedades, la confusión y la polarización que la tecnología agudiza cada día.
Ante el diluvio de información gratuita, los medios serios han tenido dos opciones. La una es tener menos periodistas o periodistas menos buenos; por eso las noticias sin contexto y los errores de ortografía. La otra es cobrar por el acceso a sus páginas virtuales, pidiendo que el usuario pague por un servicio que cuesta producir.
Esto es inevitable, pero la democracia no puede funcionar si la información seria se reduce a los que puedan pagarla. Y es aquí donde viene el proyecto que les digo. Nuestros autores no son periodistas, sino los mejores analistas que existen en mundo sobre cada tema, cuyos textos se editan para que sean claros, breves y accesibles, al mismo tiempo que son rigurosos, completos y bien sustentados. No es un proyecto comercial ni partidista, no es parte de ninguna institución privada o pública. Es una fundación dirigida por 107 académicos reconocidos de todas las corrientes que garantizan la independencia y el pluralismo de nuestros contenidos.
Para mejor asegurar la independencia, nos hemos abstenido de vender espacios publicitarios o ser parte de campañas de cualquier tipo.
Es más: a diferencia de otros medios importantes, nos proponemos seguir ofreciendo acceso gratuito a nuestros materiales. Podremos hacer esto porque nuestros expertos y nuestras directivas trabajan sin remuneración, pero aun así tenemos gastos que no podríamos sostener sin el apoyo de las y los ciudadanos que aprecien el valor de la información seria y plural para la democracia.
Hernando Gómez



