La falta de lluvias en la región ha derivado en una importante bajante del cauce del río Negro, afectando de manera significativa a San Gregorio de Polanco, disminuyendo la posibilidad de los pescadores artesanales
para el desenvolvimiento de sus tareas cotidianas, y también ha vuelto casi en inoperativa a la balsa que une ambas riberas en el paso conocido como Picada de Romero.
Pobladores de la zona llegan a comparar el nivel actual del río, con la bajante ocurrida en el año 1989, y afirman que se está llegando a la misma cota de esa oportunidad.
Ante esta situación del Dr. Gustavo Martínez, junto con autoridades del municipio y vecinos usuarios de la balsa dirigieran un petitorio a Marcos Paolini, director nacional de Hidrografía, del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
En la nota, manifiestan que «el funcionamiento de la balsa del Paso Romero está cortado y solo opera una pequeña embarcación que evidentemente no cumple con el servicio público que contamos para unir la ruta 43 entre los departamentos de Durazno y Tacuarembó» a la altura de San Gregorio de Polanco donde no existe un puente; sostienen que «evidentemente ello perjudica de manera directa a una cantidad de usuarios que tienen sus actividades, trabajos, servicios como banco o financieras, estación de servicio, pasaje de semovientes, etc. Todos, tenemos la imperiosa necesidad de que el servicio de balsa funcione diariamente.»
Señalan además que bajantes anteriores «no se cortó el Servicio y se habilitó el pasaje por unos 400 metros más abajo desde el departamento de Durazno, una barranca para atracadero en la rivera del lado del departamento de Tacuarembó.
Y así mismo podrían existir otras posibles soluciones, pero debería de recibir el más urgente tratamiento, habida cuenta el daño que nos causa la parada del servicio».
Si bien existe la alternativa para llegar al mismo punto circular más de 100 kilómetros y pasar por la balsa de «Picada de Oribe», ese servicio «tiene un horario muy limitado».
Solicitan entonces «extremar los esfuerzos a los efectos de correr el varadero de la balsa sita en Picada de Romero en un espacio físico más abajo del actual y así mantener el pasaje de balsa en el del «Paso Romero» servicio público que une la ruta 43 entre los departamentos de Durazno y Tacuarembó», e indican que el Municipio de San Gregorio de Polanco «está dispuesto a colaborar con material de relleno para afirmar la
salida de vehículos».
Agregan que además de informaciones meteorológica «no se prevén lluvias regulares por un período de dos meses por lo cual el pasaje regular de balsa no será retomado» prontamente.
Adjuntan con el petitorio, un croquis con una sugerencia de cuál podría el pasaje alternativo.
El Dr. Martínez informó después que la nota llegó a destino y que el capitán de navío (r) Marcos Paolino viajará esta semana hacia San Gregorio para estudiar la situación y posible solución.
Con respecto a los pescadores artesanales, se procura establecer contactos a distintos niveles para algún tipo de ayuda o subsidio mientras dure esta situación que no les permite llevar adelante la pesca en el río.




