Argentina jugó un primer tiempo ideal futbolísticamente, bien parado en el fondo, los volantes marcaron todo lo que encontraron en su camino y arriba Messi fue incontrolable junto a Julián Álvarez.
Álvarez hizo dos jugadas electrizantes; la primera a los 34 minutos, el golero Livakovic le cometió penal cuando ya definía y el árbitro italiano ni dudó para cobrar la pena máxima. Ejecutó notable Lionel Messi y cinco minutos más tarde, Álvarez realiza la jugada del Mundial, con un pique electrizante dejando tres hombres en el camino y anotando un segundo gol espectacular.
Finaliza el primer tiempo ya con una Argentina sumamente superior y Croacia que no soportaba los embates de De Paul, los piques de los marcadores y la llegada de Fernández por el medio.
El segundo tiempo comienza a todo candombe, el técnico croata realiza dos cambios pero no encuentra solución hasta que en el minuto 70 Messi aparece con todo su talento para realizar un jugada por derecha con dribling, desborde y un pase genial para que el go-leador Julián Álvarez decrete el tercer tanto argentino.
Jugando así Argentina apronta para una final contra quien sea demostrando que viene de menos a más y que con el talento de su máxima estrella, los piques de Álvarez, la fuerza de De Paul y la firmeza de la defensa, llegará al domingo con la consigna de reiterar y mejorar lo hecho hasta ahora.
Para ganar en el fútbol hay que atacar y saber defender, Argentina tiene las dos cosas, atrás juega «con el cuchillo entre los dientes» y arriba con el talento de Messi y la capacidad goleadora de Julián Álvarez.





