por Eduardo Blasina
Pensémoslo así: Hay cuatro escenarios posibles para la ganadería por delante.
Escenario 1: daño grave. La sequía termina en marzo y se demoran las heladas, el desastre se contiene en las proporciones que tendrá al 15 o 20 de marzo. Se pierden 400 mil terneros, de los 2,9 millones de los últimos años la producción 2024 cae a 2,4 o 2,5 millones. Las vacas se reponen para el siguiente entore. El daño es muy importante pero acotado.
Escenario 2: daño muy grave. La sequía se prolonga a abril, las heladas llegan junto con las lluvias. Pérdidas más abultadas en terneros y dificultades para el próximo entore, reducción importante del rodeo de vientres, escasez de terneros en 2024 y 2025.
A partir de octubre
3er Escenario de escalada de precios: China afianza su recuperación, los precios de exportación se mantienen firmes algo por encima de los niveles actuales, El Niño significa lluvias importantes en la primavera. Ganado gordo ¿a US$ 5? ¿Ternero a US$ 3?
4to Escenario, buenos precios sin euforia. Ya sea porque China no crece tanto o porque las lluvias se normalizan muy gradualmente sin habilitar retención de ganado y/o alejando la necesidad fuerte de comprar por exceso de disponibilidad de pasto. Precios altos para el gordo pero en el orden de US$ 4,20 a 4,40. ¿Precio del ternero 2,60?
¿Qué opina el lector? ¿Qué combinación de escenarios configura el trayecto más probable de 2024?
1 y 4 es la mejor combinación, pero ¿cuál es la más probable?



