El Boletín de Científicos Atómicos (BAS, por sus siglas en inglés), que se encarga cada año del manejo del reloj, dijo que el tiempo se movió a 90 segundos antes del final del día, en buena medida debido a la guerra en Ucrania.
El minutero del Reloj del Apocalipsis, también conocido como Reloj del Juicio Final, se encuentra a 90 segundos de la medianoche nuclear, que simboliza el fin de la humanidad en una catástrofe global, la cifra más cercana que nunca, avanzó el martes la jefa de la revista académica estadounidense Boletín de Científicos Atómicos, Rachel Bronson.
«Adelantamos el Reloj hasta la medianoche nuclear más cerca que nunca. Faltan 90 segundos», dijo durante una ceremonia en línea.
Durante los dos años anteriores, las manecillas del reloj indicaban que faltaban 100 segundos para la fatídica marca.
El Rejoj del Apocalipsis apareció por primera vez en la portada del Boletín de Científicos Atómicos en 1947. El tiempo que falta para la medianoche simboliza las tensiones internacionales, la propia medianoche significa el momento de un cataclismo nuclear.
La idea es indicar cuán cerca está nuestro planeta de la aniquilación completa debido a la humanidad y sus acciones. Comenzó luego de la Segunda Guerra Mundial para advertir al planeta sobre los peligros de la guerra nuclear.
Las manecillas se mueven más cerca o más lejos de la medianoche en función de la lectura que hacen los científicos de las amenazas existenciales en los meses anteriores. La medianoche marca el punto teórico de la aniquilación.
Otros riesgos considerados este año incluyen el cambio climático, las amenazas biológicas y las tecnologías disruptivas.
Entre los motivos para colocar el reloj más cerca de la medianoche se encuentran las amenazas de tipo biológico. Los riesgos de que surjan nuevas pandemias o las posibilidades de que se empleen armas biológicas fueron mencionados por Suzet McKinney, otra de las componentes del consejo del Boletín de los Científicos Atómicos. Desmantelar los programas de armas biológicas, invertir en sistemas de alerta temprana para prevenir pandemias, compartir información entre países o invertir en salud pública fueron algunas de las medidas mencionadas por McKinney para evitar que el desastre llegue desde la amenaza biológica.
Como en los últimos años, el cambio climático también se incluyó entre los motivos que, para la organización que gestiona este simbólico reloj, hacen temer por la continuidad de la civilización humana. Sivan Kartha, líder del sextoinforme del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, señaló el paso atrás que han supuesto algunas reacciones a la inseguridad energética provocada por la guerra de Ucrania. El incremento en el consumo de carbón en algunos países como Alemania o la búsqueda de nuevas fuentes de combustibles fósiles hace más difícil pensar en la necesaria reducción de gases con efecto invernadero. Las lluvias torrenciales en África o el “monzón en esteroides” que experimentó el año pasado Pakistán, con 33 millones de afectados, son muestras de que el impacto del calentamiento global está aquí y de la necesidad de una actuación internacional coordinada.
En los últimos años, las manecillas no han hecho más que avanzar. La decisión la toma la junta de ciencia y seguridad del BAS, que incluye a 13 premios Nobel.
En 2020, las agujas se habían adelantado 20 segundos e indicaban que faltaban 100 segundos para la medianoche nuclear, tan cerca como nunca antes.
En 2018 y 2019, el Reloj del Juicio Final estuvo a dos minutos, la misma hora que en 1953, a raíz de las pruebas de bombas de hidrógeno en EEUU y la Unión Soviética.
El momento más tranquilo fue 1991, cuando las dos potencias firmaron el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START I), destinado a reducir el número de cabezas nucleares de reserva y desplegadas en los arsenales de los países y a reducir el número de sus portadores: misiles balísticos, bombarderos de misiles y submarinos; en ese momento las manecillas se encontraban a 17 minutos del desastre nuclear.
(Sputnik, BBC Mundo y otras)
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