La continuidad de Nicolás González en Tacuarembó está complicada, ya que el futbolista realizó todas las formativas en Millonarios de Colombia, no habiendo firmado hasta el momento ningún contrato profesional.
Cuando el jugador realice un vínculo contractual con un equipo que compita en el profesionalismo, su nueva institución deberá abonarle ciento veinte mil dólares a Millonarios por derechos de formación.
Ante esta situación, el deportista desembocó en Tacuarembó en la pasada temporada, ya que en la divisional C los futbolistas no firman contratos profesionales.
En los últimos días La Luz intentó contratar al volante colombiano, pero cuando se enteró de su problema reglamentario, descartó la incorporación.
Por estos días el jugador cafetero venía entrenando en Cerro, que buscaría obtener el dinero, mediante una ayuda económica de la empresa Tenfield.
Lo cierto que González no regresaría al conjunto tacuaremboense, siendo una baja sensible que tendrá la entidad norteña.
En otro orden la directiva de Tacuarembó en las próximas horas mantendrá una reunión con Gastón Machado, teniendo previsto definir la continuidad del entrenador.
Los principales dirigentes rojos y blancos son optimistas de que podrán solucionar la renovación del orientador, que deberá aceptar que el gimnasio de última generación será realizado en el año 2024.
A su vez la comisión tenía la idea de contratar jugadores de nuestra ciudad para la temporada 2023, estando caído el regreso en este período de pases de Sebastián Gularte, y Sebastián Assis, quienes siguen teniendo contrato en el exterior.
Al mismo tiempo no llegará Hamilton Pereira, dado que continuará en Cerro, existiendo posibilidades de que retorne Pablo Porcile, ya que no renovaría con La Luz, sucediendo lo mismo con Luís Machado.
También en carpeta la posible vuelta de Leonardo Olavarría, que será resuelta antes del cierre del año.
Por lo pronto la dirigencia primero deberá resolver el entrenador para el campeonato venidero, pasando luego a la conformación del plantel.





