Lo ideal es beber con moderación pero si no fue el caso, estos consejos te servirán para aliviar el malestar aunque no existe una solución absoluta
Aunque no existe una cura absoluta ni inmediata, los siguientes productos y recomendaciones hacen más llevaderos sus síntomas:
Jugos de fruta: contienen fructosa, un azúcar que ayuda al cuerpo a eliminar el alcohol con rapidez. Prefiera la naranja, la mandarina o el tomate.
Miel: fuente de fructosa. Una cucharadita cada 4 horas cae bien.
Caldos sin grasa: los cubos de concentrado son buenos, o una sopa con sal. Reponen el sodio y el potasio que se pierden.
Hidratarse: el alcohol deshidrata, entre otras cosas porque inhibe la hormona antidiurética, lo que produce más orina. La solución es reponer el agua perdida.
Complejo B: El alcohol lo elimina del cuerpo. Su déficit es responsable de la sensación de tensión y cansancio durante la resaca. Hay alimentos que ayudan a reponerlo, como el caldo de carne o de pescado, el huevo, el pan, las frutas y los cereales.
Café: el alcohol dilata los vasos sanguíneos cerebrales y, como se dijo antes, es una de las causas del dolor de cabeza. El café es vasoconstrictor; es decir, los cierra y ayuda a que el cerebro se sienta mejor. Una taza es suficiente.
Analgésicos: un analgésico, si no sufre de gastritis, es suficiente.
Dormir: se ha demostrado que el sueño es un buen aliado de los procesos de eliminación del alcohol y de mejoría de los síntomas.
Mitos a desterrar
Cómo en esta época aumenta la ingesta de alcohol, es bueno aclarar algunas creencias sobre la ingesta de alcohol que muchas veces no solo no son ciertas:
Si uno come antes, no se emborracha. La comida, antes o después de beber, no previene la borrachera. Solo retarda la llegada del alcohol a la sangre.
Los antiácidos curan. Tomarlos antes o después de beber ayudan a mejorar los síntomas gástricos, pero las otras molestias causadas por el exceso de alcohol seguirán ahí.
Otro trago mejora. No. Ingerir más alcohol empeora el proceso y prolonga la resaca.
El agua y la leche alivian. Es importante tomar líquido para contrarrestar la deshidratación, pero los demás síntomas no se modifican por tomar agua o leche.
Mezclar bebidas es peor. Son los productos que libera cada licor y la forma en que se metabolizan los que detonan el estado de embriaguez. Mezclas de tragos que liberen pocas sustancias o menos lesivas producirán resacas más llevaderas y viceversa.
Hay resaca sin alcohol. No sobra decir que para que todo esto aparezca es imprescindible el alcohol. La resaca solo aparece tras tomar alcohol.
Fuentes: Gustavo Castro, neurólogo, Asociación Colombiana de Neurología; William Otero, jefe de gastroenterología de la Universidad Nacional y Santiago Campillo, de hipertextual.com. / El País





