Mi nombre es Wilmar Gómez, quienes todos me conocen como «El Cubano». Este pasado viernes tuve la desgarradora noticia del asesinato de mi hijo de 19 años, Airon Gómez.
Con la oportunidad que me permiten estas líneas, quiero agradecer al jefe de Policía Comisario Jhon Saravia, jefe de Investigaciones Comisario Carlos Guillama, funcionarios y agentes que tuvieron un actuar intachable e inmediato a la hora de aprehender y hacer justicia por el caso de mi hijo asesinado en barrio Montevideo.
La pérdida de un hijo es una prueba difícil de superar, ningún padre está preparado para la muerte de un hijo, se supone que los padres no viven más que nuestros hijos.
Es ahora que escribo para expresar mi más sincero agradecimiento a quienes estuvieron desde el inicio de esta tragedia, quienes me acompañaron y quienes brindaron apoyo a nuestra familia. Es parte de mi consuelo sentir el cariño y la calidez de esta ciudad que me ha acogido, que me ha permitido ser uno más.
Este pasado viernes 24 al conocer la situación de lo que sucedía, quedé impresionado y agradecido por ver el despliegue que ha tenido nuestra policía local, que a través de sus jefes y funcionarios, lograron esclarecer y aprehender a quienes dañaron de manera irreparable nuestras vidas.
Tengo la esperanza y la certeza de que la Justicia usará una vara firme para castigar y condenar a quienes han quitado de nuestras vidas a Airon, nuestra policía tiene una humanidad que hay que reconocer y un accionar justo, que debe ser acompañado y protegido por una Justicia que condene y reconozca dicho trabajo.
El apoyo no solo ha sido por parte de lo que la policía respecta y todo su movimiento con respecto a este tema, sino que también en lo espiritual y en el consuelo que nos permiten tener ciertas personas. Es momento de agradecer a nuestro Padre Tomás de la Parroquia San José, un servidor de Dios que ha llegado en el momento justo con las palabras justas, agradezco por haber estado en este momento tan difícil y por haber albergado a mi hijo en diferentes ocasiones.
Desde mi lugar, agradecimiento a todos.
Wilmar Gómez



