El pasado domingo se disputó la Supercopa local entre el ganador de la divisional A, Wanderers, y el vencedor de la segunda división, Cerrito, consiguiendo ganar el elenco bohemio por 2 a 1.
Los goles del conjunto de la Avenida Oliver fueron marcados por Ramiro Ramos, y Esteban Barboza en contra, mientras que para el verde anotó John Lenon Pereira.
Ambos equipos tomaron este encuentro como una fiesta, pudiendo tener minutos gran parte de los integrantes de los dos planteles, ya que los organizadores permitieron que los entrenadores realizaran hasta diez cambios.
A su vez los Neutrales tienen planificado organizar dicho trofeo en forma más oficial en el año próximo, no descartándose la posibilidad de diagramar una Copa Tacuarembó, que se jugaría con cotejos eliminatorios, contando con la participación de las instituciones de ambas divisionales.
La idea del Ejecutivo es que en el 2023 la Super-copa sea disputada entre el campeón de la divisional A y el vencedor de la posible Copa Tacuarembó, desarrollándose dicho partido antes de cerrar la temporada.
Naturalmente que la realización de un nuevo torneo deberá tener el aval de los delegados clubistas, estando previsto que el calendario 2023 sea confeccionado en los días previos al 31 de diciembre, cuando los dirigentes locales realicen la última Asamblea del año.
Lo cierto que hace dos días culminó el campeonato para Wanderers y Cerrito, debiendo el bohemio jugar en el 2023 la Copa de Clubes del Interior A, la Copa Uruguay, y el campeonato local, al tiempo que Cerrito el año próximo afrontará su regreso al círculo de privilegio.





