Son muchos los agentes patógenos a los que estamos expuestos en el día a día, ya sea a través de las personas con las que estamos en contacto o a través de los objetos que tocamos. De hecho, nos llevamos muchos de estos gérmenes a casa, ya sea en las manos, en la ropa o en la suela de los zapatos. Algunos de ellos pueden ser focos de infección de enfermedades contagiosas, así que es de suma importancia limpiar correctamente para mantener nuestros espacios desinfectados.
Los desinfectantes industriales pueden ser muy útiles, aunque en ocasiones llegan a ser muy agresivos para la
piel o para nuestro organismo. Por esa razón, he aquí algunas cosas que necesitas para saber cómo hacer esinfectantes caseros.
DESINFECTANTE CASERO PARA LAS HERIDAS
Si llega la ocasión en la que necesitas desinfectar una herida superficial y no cuentas con lo necesario para hacerlo, hay algunos productos naturales que puedes usar como remedios caseros para tratar heridas:
Compresas de ajo: corta un ajo y aplícalo encima de la herida. Mantenlo con un vendaje para que su jugo sea
absorbido por la piel. Gel de aloe vera: puedes aplicar gel de aloe vera sobre un trozo de tela y envolver la herida con él. Te recomendamos usar gel comprado, puesto que el aloe vera natural contiene componentes que pueden ser irritantes para la piel.
Si solo tienes aloe vera natural, puedes dejar las hojas remojando por 24 horas para deshacerte de los agentes irritantes como la aloína.
Cataplasma de lavanda: los cataplasmas son pastas con excelentes propiedades curativas dependiendo del ingrediente con el que se realicen. En el mundo de las hierbas, la lavanda es uno de los antisépticos, astringentes y antibióticos por excelencia. Machaca las hojas de lavanda e introdúcelas en un cazo con agua caliente, hierve hasta que quede una masa espesa y aplícala sobre la herida.
Es importante advertir que los desinfectantes naturales para heridas no son completamente efectivos cuando se trata de heridas profundas o infectadas. Si tienes una herida que no cura, te aconsejamos buscar atención médica inmediata para evitar infecciones graves.
Además, recuerda siempre lavarte muy bien las manos antes de aplicar cualquier remedio casero o manipular
una herida, por muy superficial que esta sea.
Desinfectante casero para los pisos Uno de los desinfectantes naturales más utilizados es el vinagre, el cual puedes unir con otros ingredientes como el limón, el romero y el bicarbonato para limpiar con más efectividad. En el caso de los pisos o suelos, puedes seguir esta fórmula para crear un excelente desinfectante casero para el hogar: 100g o 1/ 2 taza de bicarbonato de sodio, 60 ml de vinagre, 5 gotas de aceite esencial de limón. Llena el resto de la cubeta de agua.
DESINFECTANTE CASERO PARA LAS VERDURAS
Mezcla tres partes de agua por una de vinagre y limón en un recipiente. Lava previamente los alimentos bajo el grifo por unos 2 minutos. Puedes ayudarte de un cepillo suave para quitar el exceso de polvo o suciedad. Sumerge los alimentos en el preparado de vinagre y limón y déjalos remojando por 10 minutos. Enjuaga y sécalos con papel de cocina o un paño limpio.
DESINFECTANTE CASERO PARA LA ROPA
Una de las formas más comunes de desinfectar la ropa es metiéndola en agua hirviendo por unos 30 minutos para, posteriormente, lavarla en un ciclo largo con cloro. Si prefieres usar otros productos naturales, puedes seguir esta receta casera.
Vierte agua en un recipiente lo suficientemente grande para meter la ropa que quieras desinfectar. Agrega 4 cucharadas de bicarbonato y mezcla. Añade ahora 2 cucharadas de vinagre blanco, 1 vaso de jugo de limón y e15 gotas de aceite esencial de lavanda. Vuelve a mezclar. Pon la ropa a remojar, Saca la ropa y enjuágala en un ciclo de lavado con agua fría.
Además, si has pasado por un cuadro gripal o por cualquier otra enfermedad infecciosa, te aconsejamos limpiar muy bien sábanas y colchones,.
DESINFECTANTE CASERO PARA LOS BAÑOS
Puedes hacer un desinfectante casero y natural para el baño: 60 ml de agua oxigenada, 3 cucharadas de aceite esencial de romero, el zumo de 1 limón, 60 ml de agua caliente Cómo usarlo: Mezcla todos los ingredientes en un recipiente, preferiblemente con atomizador o rociador. Rocía en las superficies de la ducha, el inodoro, el
lavamanos y las baldosas. Deja actuar durante 5 minutos. Limpia con un paño absorbente o con una esponja




