Los mercados de productos alimenticios abiertos y transparentes y las cadenas de suministro eficientes son fundamentales para garantizar que
todos tengan acceso a alimentos adecuados, ino-cuos y nutritivos durante la pandemia de la covid-19 y en cualquier momento, según ha
expresado recientemente el Director General de la FAO, Qu Dongyu, en la apertura del 74º sesión del Comité de Problemas de Productos Básicos (Committee on Commodity Problems, CCP) de la FAO.
«La pandemia ha provocado un doble impacto en los mercados agrícolas y de alimentos, que ha afectado tanto a la oferta como a la demanda», dijo
Qu. También señaló que las medidas introducidas para controlar el virus provocaron perturbaciones en las cadenas de suministro agroalimentario que
afectan al sistema de comercio mundial y, en particular, a los países menos adelantados que dependen del comercio para su seguridad alimentaria.
Con este fin, Qu señaló que la labor de la FAO bajo el mandato del Comité de Problemas de Productos Básicos ayudó a calmar
los mercados y a orientar las decisiones políticas proporcionando información actualizada sobre las condiciones del mercado, supervisando la evolución
de las políticas y proponiendo opciones para evitar que la crisis sanitaria se convirtiera en una crisis alimentaria mundial.
El director general destacó asimismo que la crisis actual también brinda la oportunidad de redoblar y reorientar los esfuerzos mundiales para reconstruir mejor, apuntando a la necesidad de cambiar nuestros patrones de consumo y producción de alimentos enfrentando el desafío de transformar los sistemas agroalimentarios mundiales hacia modelos más seguros y con alimentos más nutritivos y accesibles, garantizando al mismo tiempo la sostenibilidad del medio ambiente.
En sus comentarios, Qu también expresó su preocupación por el repunte de los precios de los alimentos, registrando su noveno aumento mensual consecutivo en febrero y alcanzando su nivel más alto desde julio de 2014. Dijo que sería difícil para muchos países pagar sus facturas de importación de alimentos, con lo que ello implica para la seguridad alimentaria y la nutrición, especialmente para los más vulnerables y pobres.
Para abordar este problema, subrayó la importancia de aumentar la transparencia de las condiciones políticas del mercado para reducir la incertidumbre y garantizar el funcionamiento adecuado de los mercados de productos básicos. Hacerlo requiere inversión y desarrollo de capacidades, agregó, alentando a los
miembros de la FAO a utilizar mecanismos como el Sistema de Información del Mercado Agrícola (AMIS) y el Sistema Mundial de Información y Alerta Temprana (SMIA).
Si bien el comercio desempeña un papel fundamental a la hora de proporcionar variedad y disponibilidad de alimentos a los consumidores, Qu también advirtió sobre los riesgos que plantea. Destacó que la liberalización del comercio debe ir acompañada de medidas para asegurar que los agricultores y trabajadores que se ven afectados negativamente por la competencia de las importaciones estén cubiertos por programas de protección social adecuados y tengan acceso a apoyo técnico para crear capacidad para mejorar su productividad.
El director general también acogió con satisfacción la intención del Comité de centrarse en la innovación digital, entre otras cuestiones, este
año, destacando que «el futuro de la agricultura está en las tecnologías digitales».
Sin embargo, para garantizar que todos compartan sus beneficios, es fundamental reducir la actual brecha digital y abordar las necesidades específicas de los pequeños agricultores, añadió Qu.
En este sentido el Director General reiteró el apoyo de la FAO a través de distintas iniciativas.





