La fiesta de la Patria Gaucha en su trigésima cuarta edición se palpita fuertemente en el norte
del país. Las sociedades criollas están en los últimos detalles de la construcción de las recreaciones de época. Este año el tema central son los inmigrantes en el medio rural. Al llegar al fogón la cordialidad es la bienvenida, cada integrante se dispone a contar sobre el trabajo previo, lo que construyen, como viven estos días. Si se arriba sobre el mediodía el aroma a la comida invitan a quedarnos. El menú varia puede ser un guiso, un
clásico ensopado, siempre en la parrilla encendida y la invitación a compartir lo que en ella se encuentre.
La fiesta es la excusa perfecta para la reunión entre amigos, esos que se ven seguido y los que se ven en cada Patria Gaucha, donde un mate, el trago, el truco, la guitarra, las anécdotas son protagonistas de tantas horas de vivencias únicas que se comparten de generación en generación.
Los tizones de Ansina es la que abre el camino en el área de fogones. La misma recrea un almacén de época de inmigrantes libaneses.
Su historia En la localidad Ansina, departamento de Tacuarembó, se congregaron vecinos de este pueblo y
de los pagos circundantes para construir esta Sociedad Criolla. La fecha de fundación es el 11 de octubre de 1972 y su primer presidente fue José Ramón González. El nombre de la institución surgió como consecuencia de un llamado público. Desde hace varios años poseen sede propia en villa Ansina, donde durante los últimos años
de la dictadura cívico-militar organizaron festivales criollos aglutinando a los paisanos dispersos en la campaña.
El periodista Juan Carlos López señala estas experiencias como un antecedente puntual de la Fiesta de la Patria Gaucha, por el colorido y participación de la gente en esos encuentros.
Constituyó también un firme apoyo para las «Fiestas Gauchas de la Virgen de Itatí», la expresión más importante el turismo religioso del Norte de nuestro país, que se desarrolla a principio de diciembre de cada año.
Así mismo, desde los inicios de la década del noventa en el mes de agosto organizan un raid hípico de 90 kilómetros fiscalizado por la Federación Ecuestre del Uruguay. Participaron desde la primera edición de la
Patria Gaucha, siendo también una de las primeras ocho fundadoras.
En el 2019 representaron edificaciones del poblado «Malvares» en Tacuarembó, próximo a Caraguatá. Se representan dos edificaciones, donde vivían dos familias donde ambos niños fueron «hermanos de leche»
al haber sido amamantados por una única madre.





