En los 60 años de nuestra Diócesis y en reconocimiento a nuestro primer Obispo Mons. Carlos Parteli Keler.
Tomamos como expresión de Misión la fidelidad a Cristo y el servicio a los semejantes, sembramos el Evangelio con la semilla que hemos cosechado a su vez por la generosa siembra de las generaciones que nos lo han trasmitido, sin resguardos y sin gloria, sólo aquella que el Evangelio mismo les otorga (cf. Mt
13,1-9.18-23; 1Cor 3,6-9). La Misión de la Iglesia es dada a todos los Bautizados y cuanto lo somos estamos llamados al anuncio del Evangelio y a
la participación activa y corresponsable en la construcción de la Comunidad Iglesia.
Esta circunstancia privilegiada que vive y celebra la Comunidad no omite ni desvirtúa la individualidad, las bondades sembradas por Dios en el
corazón humano y, recogidas, se transforman en singular entrega por la que se destacan en el ámbito comunitario, por su Fe, por su Caridad, por
su Fidelidad.
Al correr el velo de la historia de nuestra Diócesis, nos encontramos con Laicos, Consagrados, Diáconos Permanentes, Sacerdotes y Obispos. A
todos ellos llegue nuestro reconocimiento y gratitud. No obstante, al celebrar los 60 años de Creación de la Diócesis de Tacuarembó, según Bula
Pontificia que se inicia en estos términos: ¨Lo que hace el agricultor asiduo y próvido cuando corta una rama del árbol fértil para plantarla, con fuerza fecunda, en otra parte de su campo y recoger un día nuevos y alegres frutos, lo mismo hacemos nosotros…cuando constituimos de una, otra Diócesis…¨ , queremos reconocer la Vida y labor Presbiteral en la ciudad de Rivera, y como primer Obispo designado para la nueva Diócesis, de Mons.
Carlos Parteli Keller, y no encerramos su trayectoria entre nosotros ya que su proverbial Ministerio Episcopal trascendió las fronteras primeras de
su vida y se hizo universal. Reconocemos ya en Él algo de los ¨nuevos y alegres frutos¨ de la ¨rama plantada¨ en este Uruguay profundo.
La diversidad del mundo transitado por Mons. Carlos y en sus aportes encontramos la basta y amplia expresión de Cristiano del Evangelio con mirada profunda y solícita para con el Pueblo que le había sido confiado, encontrándose por su Ministerio aquella esperanza que contiene la Bula de creación que hemos citado: ´si una parte de una Iglesia se entrega a los cuidados de un Obispo propio, … la fe y la religión reciben gran incremento¨.
Los designios de Dios hacen que nos reconozcamos todos Pueblo de Dios en estas tierras, sembrada en nosotros la Palabra, testigos de ella, constructores de vida Comunitaria y, con la vivencia del encuentro con el Señor resucitado, en los Sacramentos y en el camino de la Vida, seamos hoy quienes expresamos ser ¨los nuevos y alegres frutos¨
Con mi bendición Pedro Wolcan Olano Obispo de Tacuarembó.




