La pasada semana falleció el presidente de Italiano Soledad, Wilson Gómez, quien en más de una oportunidad logró que el equipo tano compitiera en los torneos locales, habiendo trabajado a puro pulmón.
Gómez fue un futbolero de alma, teniendo la ilusión hasta sus últimos días de que Italiano Soledad pudiera regresar a la Asociación de Fútbol.
A principio de año la dirigencia tana solicitó regresar a los certámenes del balompié tacuaremboense, no pudiendo retornar por falta de recursos económicos, pues el Ejecutivo pidió que la comisión azul realizara un adelanto del pago de la cuota de afiliación.
A lo largo de los años Gómez trabajó con mucho sacrificio para que Italiano Soledad jugara, no logrando tener éxito en su esfuerzo en más de una oportunidad, ya que los componentes de la dirigencia eran muy escasos, sumándose a que la entidad tana no contaba con una Sede Social para generar recursos económicos.
La falta de dinero que tenía Italiano Soledad se veía reflejada en las divisionales juveniles, que generalmente no conseguían ser competitivas, pero contaban con
chicos que tenían la imperiosa necesidad de realizar deporte.
En mayores el equipo azul habitualmente tampoco podía ser protagonista, exceptuando en el año 2013, cuando logró ser campeón de la divisional B, teniendo
al doctor Claudio Soto como entrenador.
Seguramente hace ocho años Gómez tuvo una de sus mayores alegrías en nuestro fútbol, habiendo perdido la vida días atrás, manteniendo el anhelo de que la
camiseta azul volviera a la competencia.
Desde El Avisador les enviamos un apretado saludo a todos los familiares de Gómez en este difícil momento como así también a los componentes de Italiano Soledad.





