China, origen como sabemos de la COVID19, ha anunciado ya crecimientos económicos del 5%. Pero tampoco de la estadística económica de este país nos podemos fiar. China aspira a ser la fábrica del mundo, sobre todo la fábrica de nuevas tecnologías, lo que implica el riesgo de que acabe dominando el gran tesoro del siglo XXI: los datos.
En este proyecto de expansión entra el mayor acuerdo comercial que hay en el mundo, firmado hace unos días con 14 países de Asia y Pacífico.
Biden no lo tendrá fácil para hacer frente al expansionismo chino, necesitará moverse con más rapidez e inteligencia que su antecesor.
Pedro García Sant Feliu de Guíxols (Girona)



