El año pasado algunas instituciones, organizaciones y actores de la sociedad civil, conformaron la Comisión Departamental de Medio Ambiente, previo a la resolución adoptada por la Junta Departamental de Tacuarembó el pasado 31 de mayo. La presentación se realizó el pasado jueves en el Complejo Javier Barrios Amorín, estando a cargo de la misma el doctor Julio Cardozo y la Ingeniera Agrónoma, Laura Lacuague.
La misma fue conformada por la Dirección General de PRODEMA de la comuna, con el objetivo de asesorar sobre el cuidado del ambiente en el departamento de Tacuarembó, con la finalidad de preservar la calidad de vida actual y futura de sus habitantes.
Previamente en el año 2017 se logró elaborar en forma conjunta una misión, una visión y definir los objetivos de trabajo entre los muy diversos actores que decidieron apostar por esa forma de interacción y cooperación que reflejan la opinión consensuada por todos los participantes.
La Comisión Departamental de Medio Ambiente tiene la misión de identificar y resolver las problemáticas ambientales a partir de la articulación público privada, así como la concientización, sensibilización y educación sobre el cuidado ambiental y la preservación de los recursos naturales, procurando dentro de los marcos institucionales, aunar criterios para la acción.
Además la misma es el ámbito de referencia local en la dimensión ambiental con impacto en el desarrollo sustentable del departamento, con compromiso en el apoyo para la generación de políticas ambientales que sean viables y sostenibles brindando protección a los recursos naturales y cuidado del ambiente. El objetivo final es la creación de un ámbito de integración y conjunción de los esfuerzos mancomunados con el fin de potenciar las propuestas y acciones individuales, dirigidas a mejorar la calidad ambiental del departamento a través de un trabajo colaborativo, comprometido, efectivo y eficiente.
Entre los puntos a tratar de forma urgente se encuentran la mala gestión en el vertedero, los basurales endémicos, la contaminación del arroyo Sandú, la falta de control de las normativas ambientales, y la falta de conciencia ambiental en los tomadores de decisiones.



